miércoles, 8 de junio de 2011

En diez días

Aliteración
Metáfora
Ironía
Antítesis
Eufemismo

En diez días perdía mi vida es lo que percibía o al menos lo que sentía.
Denise se encontraba en un hospital o al menos era lo poco que distinguía por el fuerte tratamiento que llevaba, al parecer los esfuerzos médicos por devolverle la vitalidad a su vida habían fracasado y era cuestión de tiempo para que ella muriera, así que tomo la decisión de pasar los últimos días de su vida fuera del hospital.
Al salir del hospital se dirigió a la farmacia que no conocía por el hecho de nunca haber tenido que bajar por algún medicamento, este hecho le resultaba irónico porque solo se mantuvo al margen de la camilla cuando había una esperanza de vida y ahora que de seguro moriría ella misma bajaría por su ultima dosis.
En un tiempo Denise fue una mujer hermosa. Esto fue poco antes de que comenzara a marearse y fatigarse por ninguna razón aparente, después de eso todo en su vida se convirtió en un desgaste o proceso esquematizado para intentar devolverle la fuerza que perdía en cada día de su vida. Estos tratamientos comenzaron por quitarle su hermoso cabello ondulado que desde muy pequeña su madre cepillaba y que posteriormente despertaría el aliento y envidia de todos los que la veían, al final de todos los fracasos médicos solo quedo una escuálida mujer con peluca y mirada perdida.
Ella estaba decidida a terminar su vida con al menos un recuerdo feliz, entonces ella se pasaba las horas pensando como disfrutaría sus últimos instantes, pero no podía quitarse esos pensamientos de que nunca tendría hijos, familia o al menos algo de sexo.
El primer día en casa fueron álbumes  y recuerdos que sus familiares le mostraban con fotografías y videos, pero solo la hacían sentir más miserable y si de algo estaba segura es que no quería pasarse los últimos días de su llorando lo que un día fue y que no volvería. En un instante recordó la promesa que su padre le había hecho, le prometió que el día que pudiera salir del hospital por ella misma la llevaría en un crucero a recorrer el mundo que ella tanto quería conocer puesto que hacía tiempo que no lo veía, al recordar este suceso supo que es lo que quería hacer, entonces se dirigió con su padre y le dijo que cumpliera su promesa, pero que ella quería ir sola.
Después de la petición de Denise su familia quedo desecha, sin embargo después de darles los motivos por los cuales ella quería ir solo y al saber que serían sus últimos días de vida su familia termino por acceder a su petición.
Al tercer día ella abordo un crucero sin saber dónde se dirigía y del que nunca había oído, sin embargo después de estar 15 años en hospitales y tratamientos cualquier dirección representaba una aventura para ella, y aunque sabía que en un tiempo pudo haber viajado donde ella quisiera a pesar de su enfermedad nunca lo había hecho, ya que su familia siempre se oponía a estas ideas porque resultaba peligroso o riesgoso para su salud, pero esta vez estaba sola, nadie sabía de su enfermedad y aunque la fatiga y el dolor iban destruyéndola poco a poco ella se encontraba más feliz que nunca, se había comprado una bella y costosa peluca, tal como solía tener su cabello natural, se había comprado los vestidos que no pudo usar porque sus padres decían que  eran inadecuados en caso de una de sus crisis, lo demás se lo dejo a un retoque de maquillaje y a un semblante de felicidad que iluminaba su rostro. Sin duda alguna fue la mujer más hermosa que abordo el crucero.
El primer día a bordo del crucero le pareció asombroso, fue  entonces de que se enteró de que el crucero se llamaba Caronte y que seguía una ruta caribeña, ahora que lo recordaba no había puesto atención en estos hechos no solo porque no conocía nada, sino porque realmente fue una suerte encontrar un crucero que zarpara en esas fechas con solo tres días de espera.
El segundo día abordo comenzó a preguntarse si su decisión había sido la correcto ya que no había tomado en cuenta el hecho de que tal vez no viviría para tocar puerto, así que lo único que vería serían las olas  del mar, que definitivamente era mejor que las paredes blancas de un hospital, pero se sentía un poco decepcionada, sin contar con el hecho de que aún no había tenido sexo.
Al día siguiente se encontró con un apuesto caballero en el antro del crucero, era muy amable y apuesto, sin embargo al terminar la segunda copa e intentar bailar se desmayó. Minutos después despertó en la enfermería del crucero y escucho una voz, una voz grotesca que le preguntaba su nombre:
Enfermero- Señorita
Enfermo -¡señorita!
Denise despierta en la enfermería del crucero y al despertar solo puede ver paredes blancas y la sensación de que está de nuevo postrada en una camilla
Denise - ¿Que paso?, ¿¡que sucedió!?
Enfermero- está en  la enfermería del crucero, cálmese por favor
Denise suspiro por un momento y observo al enfermero sintió que su vida terminaba así que lo tomo de las manos y le pidió que le hiciera el amor desesperadamente, el enfermero accedió y horas después de haber tenido relaciones con el enfermero ella falleció.
Fin

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